Bienvenido al fin del mundo.
Letrero del fin del mundo. Fotografía propia.

Ir hasta el fin del mundo es descubrir que su lema es cierto, que Ushuaia es el principio de todo. Ir a esta bonita ciudad es tener una panorámica de 360 grados entre montañas cubiertas de nieve y una hermosa vista hacia el horizonte, el más lejano del planeta, el más cercano a la Antártida. Ir hasta el fin del mundo es entender las razones y los motivos por los que muchos visitantes se quedan a vivir ahí.

Bar Dublin es uno de los mejores lugares sociales en Ushuaia. De recomendación una cerveza Beagle.
Replica de R2-D2 en Bar Dublin. Fotografía propia.

Ir a Ushuaia es enamorarse, no te lo pueden contar, definitivamente tienes que vivirlo. Es estar en la playa pero; bajo la nieve. Es tomarse una Beagle (cerveza artesanal creada en Tierra del Fuego), es conocer uno de los mejores bares irlandeses en el mundo (Dublin) y tomarse una foto con su réplica de R2-D2. Es sentirte orgulloso cuando logras encontrar la bandera de tu país en la estación del tren del fin del mundo.

Ir a Ushuaia es esperar tu vuelo de regreso afuera del aeropuerto, frente al mar y compartir una merienda con las demás personas que están esperando. Es conocer al Black, el perrito que te espera cuando pagas el tour al faro del fin del mundo y a Isla Pájaros. Conocer la ciudad más austral del planeta cambia la perspectiva de cualquier viajero, es tener un sello en el pasaporte que recordaras por siempre.

Conocer Ushuaia es conocer una pareja de ancianos chilenos que viajaran juntos hasta que alguno muera (y que de todo corazón espero que falte mucho para eso), es caminar por sus hermosas calles, por su muelle y tomarse una foto en el letrero del fin de mundo. Es decir que cuando llegue el fin del mundo: tú ya fuiste. Ushuaia te espera, con su gente, con sus paisajes, con sus atracciones, sus tantos museos, su cárcel, sus islas, sus lagunas y sus miradores.

El tren del fin del mundo permite conocer una parte inaccesible del Parque Nacional Tierra del Fuego.
Vista de las montañas desde las afueras de la estación del tren del fin del mundo. Fotografía propia.

Ushuaia es toda una experiencia, es conocer otros viajeros y recordarlos por siempre; es vivir el viaje cuando lo estás planeando, cuando lo realizas y todos los días de tu vida cuando lo recuerdas. Es querer regresar, vivir en ese lugar, inspirarse, escribir, pintar, cantar… es comer delicioso y ver a los argentinos orgullosos de su dulce de leche. Es tomarse un mate caliente en una noche fría y llena de estrellas. Es recordarlo cuando escribo, cuando sueño, cuando lo cuento, cuando lo revivo. Es recomendarlo cuando alguien que conoces te pregunta: “¿A qué lugar me recomiendas ir?”

Viajar en avión en horas de la madrugada, mañana o tarde te garantiza una excelente vista a las montañas de Ushuaia.
Vista desde el avión saliendo de Ushuaia. Fotografía propia.

Conocer Ushuaia es darse cuenta que un final es solamente un nuevo comienzo. Para empezar a vivir más, a conocer más, a viajar más, a arriesgarse más, a caminar más. Es entender que el mundo es muy grande y llegar hasta el fin es un buen primer paso para conocer el resto; ir a Ushuaia es todo un reto si lo haces por tierra, y el mejor paisaje que se puede tener por la ventana si viajas en avión.

Quien no haya ido a Ushuaia, que empiece a preparar maletas; esta parte de Tierra del Fuego es hermosa, es saber que estás en míticas carreteras y rutas, es compartir con otros viajeros. Ir a Ushuaia es el mejor consejo que puedo dar para iniciar este blog.

En resumen; tienes que conocer Ushuaia; es el fin del mundo, el principio de todo.


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